Categoría: Cultura

Cultura
Fecha de publicación: octubre 30, 2023 · Autor: Alexis Rodríguez

Porno en familia, un tabú que se está olvidando

Cualquier sociedad, por muy avanzada que se presente, cuenta con tabúes que son, en muchos casos, salvaguardas para ciertos conceptos y tradiciones que son importantes de mantener. Aunque un tabú siempre se ve como algo peyorativo, un tema del que no se puede hablar o que se margina, en ocasiones esto suele ser solo un medio para autoprotegerse. ¿Es la pena de muerte un tabú? ¿Lo es el incesto? Hay situaciones que han llegado a ser tabú con el tiempo, mientras que hace siglos eran naturales, hoy ya no lo son tanto. Otros tabúes, sin embargo, están desapareciendo a la vez que se avanza y se progresa hacia un futuro mejor. Por ejemplo, la eutanasia siempre ha sido un tema muy polémico, y por tanto, también se ha generado un gran tabú en torno a ella, de manera que muchos no han querido siquiera tratarlo. Sin embargo, en los últimos años está cambiando, y ahora es un tema del que se puede debatir perfectamente.

Los tabúes sexuales siguen siendo en muchos casos una gran barrera para una buena parte de la población. A pesar de vivir en un mundo cada vez más sexualizado, no hablamos tanto de sexo como parece. En las conversaciones rutinarias, en las charlas cotidianas, el sexo guarda un lugar muy secundario. Más aún cuando tenemos ciertos fetiches que consideramos “especiales”, y que seguramente nos avergonzaría reconocer si lo ponemos en común con otras personas. Esos fetiches van desde ropa hasta relaciones en público, pasando por deseos que son adecuados desde el punto de vista social, por fijarnos en personas que no deberíamos. El tabú del sexo en familia, por ejemplo, se ha tratado en numerosas ocasiones en la literatura y la ficción, pero en la vida cotidiana es algo extremadamente prohibido. Se sortea, más o menos, con supuestas relaciones incestuosas con primas lejanas, que no entrañan tanta incomodidad. Sin embargo, hay un lugar en el que el sexo en familia sí que está tomando un cariz mucho más intenso: el cine porno. De las madrastras a los hermanastros, el porno en familia está siendo cada vez más popular.

Cultura
Fecha de publicación: octubre 14, 2022 · Autor: Alexis Rodríguez

Erika Lust y el porno feminista

La pornografía está viviendo una era dorada, al menos en lo que a consumo se refiere, entendiendo que nunca antes se había producido ni visto tanto porno como ahora. La industria ya tuvo su primera gran época en los años 70, cuando aquellos filmes independientes lograron romper barreras y convertirse en éxitos de taquilla, incluso en salas comerciales. Las producciones eróticas pasaron de estar casi prohibidas a disfrutar de un halo de glamour que era insólito hasta ese momento. Las tornas cambiaron por la liberación sexual vivida a finales de los años 60, y el sexo empezó a verse como algo más natural. Sin embargo, la industria adolecía de uno de los grandes males de la época, habitual en otros muchos sectores: el sexismo imperante. Esto, unido a que los productores solo buscaban beneficios y no se preocupaban demasiado por los estándares de producción ni por los actores, llevó a la industria a una situación de caos pasada esa era dorada.

La calidad del producto bajó muchísimo, el porno se convirtió en algo aún más explícito y se fue separando cada vez más y más del cine comercial. Y es que en los 70, muchas películas para adultos aún estaban rodadas con buenos mimbres, había una historia alrededor de las escenas sexuales e incluso actuaciones medianamente creíbles. Todo eso se fue perdiendo poco a poco, al entender los productores que aquellos que consumían porno solo necesitaban el sexo en pantalla, nada más. Nadie iba a alquilar este tipo de películas por los diálogos o los efectos especiales, así que se dejó de cuidar tanto esos aspectos. El porno se convirtió en un producto más dentro del ocio, y las películas perdieron buena parte de la esencia que las diferenciaba. Sin embargo, todavía quedaban autores dentro del cine pornográfico que luchaban por cambiar las cosas, por darle una vuelta a este género. Erika Lust es, sin lugar a dudas, una de las cineastas para adultos más sorprendentes, frescas y originales. Una chica nacida en Suecia que ha desarrollado toda su carrera en Barcelona y que tiene una propuesta muy diferenciada en cómo entender el porno, con un prisma muy feminista.

Cultura
Fecha de publicación: febrero 14, 2022 · Autor: Alexis Rodríguez

Nino Dolce, del porno a la religión

La televisión siempre está buscando nuevos personajes con los que animar su parrilla. Las cadenas han convertido cada programa en un show donde tiene que haber mucho escándalo, tienen que pasar muchas cosas. Hay demasiada plata de por medio como para aburrir al espectador y permitir que se vaya a otra emisora. Por eso, la televisión está cada vez más enfocada en ofrecer carnaza, morbo y escándalo. Y no pasa solo acá, en la Argentina, sino en todo el mundo. De hecho, Estados Unidos lleva con ese mismo sistema de shows escandalosos desde hace décadas, y es obvio que algo se nos tenía pegar. Programas que solo buscan sacar las miserias de las personas, que se meten en la vida privada de los famosos, muchas veces con el consentimiento de estos, a cambio de un poco de plata o un laburo fijo en la cadena. Programas que no aportan demasiado, más allá de entretenimiento de usar y tirar.

Gran Hermano es uno de esos formatos que ha triunfado absolutamente en todo el mundo, convirtiendo un supuesto experimento sociológico en un circo a la vista de todos. Meter a varias personas en una casa durante un tiempo prolongado y ver cómo reaccionan entre sí. Olvidarse de la intimidad, porque todo es grabado, todo es captado. El formato nació en Europa a finales de los 90, y llegó al resto del mundo a lo largo de la década de los 2000, incluida nuestra nación. De hecho aquí también hubo una edición conocida como Gran Hermano Famosos, donde en lugar de desconocidos, los que entraban a convivir eran personajes reconocidos de la farándula argentina. Unos más que otros, todo hay que decirlo, pero estos famosos decidieron exponerse de esa manera, vender hasta la última de sus vergüenzas, con tal de obtener un poco de audiencia. Y lo consiguieron, desde luego. Para la mayoría, fue un impulso a sus carreras, e incluso revitalizaron sus trayectorias. Para otros fue más bien un punto de inflexión, un cambio que les hizo mirar de otra forma lo que estaban haciendo. Es el caso de Nino Dolce, uno de los concursantes más polémicos del programa, que venía de triunfar en la televisión erótica Playboy TV en Latinoamérica.

Cultura
Fecha de publicación: diciembre 16, 2021 · Autor: Alexis Rodríguez

Prostitución y contracultura

Desafiar los límites establecidos nunca ha sido fácil, pero hoy por hoy parece algo ineludible en cualquier nación en desarrollo. Incluso aquellas que parecen tener muy claro hacia donde van, porque han sido tradicionalmente poderosas, se ven sujetas a ese constante cambio. El mundo no se frena por nada ni por nadie, y hay que adaptarse a ese ritmo si queremos entenderlo. La cultura que se nos ofrece desde los medios de comunicación de masas y grandes estamentos es la oficial, el molde en el que desean que encajemos para ser buenos ciudadanos. Pero no es la única forma de entender la cultura, mucho menos cuando está dejando fuera a tantas personas por el camino. Internet ha logrado expandir esa forma de pensar y actuar, pero a la vez, también ha dado alas a otros movimientos externos y contraculturales. Es un proceso curioso, sin lugar a dudas, que ya comenzó hace unas décadas, tras la Segunda Guerra Mundial.

La contracultura ha existido siempre, aunque jamás de una manera tan intensa y popular como en la segunda mitad del siglo XX. Cuando una cultura se volvía hegemónica, como lo era y lo sigue siendo la visión norteamericana en todo el mundo occidental, el proceso contracultural también debía estar a la altura. Hacerse más fuerte, más notorio, a través de medios alternativos. Ofrecer precisamente eso, una forma diferente de entender la cultura, la sociedad, el arte y las propias vivencias. La cultura hegemónica margina, por propia definición, al resto de culturas, más pequeñas y menos populares, pero igualmente válidas. Y aquellos que quedan fuera de esa gran cultura global, más presente hoy en día que nunca, deben buscar refugio en los pequeños resquicios culturales que les quedan. Así es como surge la cultura underground e independiente, con creadores que pueden llegar también a estar en la cultura hegemónica con el tiempo. Y es ahí donde la prostitución ha tenido eco, de una manera libre, abierta y sin prejuicios, para intentar desbancar esa imagen tan maltrecha que todavía sigue conservando. Después de la revolución sexual y de tantos cambios en torno al sexo, las prostitutas siguen siendo señaladas, y eso es algo que hay que cambiar.

Cultura
Fecha de publicación: mayo 20, 2021 · Autor: Alexis Rodríguez

Costumbres argentinas que deberías conocer

Argentina es un país hermoso, lleno de parajes increíbles y con una gente que siempre recibe con los brazos abiertos a los que llegan de fuera. Durante muchos años se han recibido a emigrantes de todo el mundo, y la propia sociedad argentina está llena de apellidos europeos y latinos, con  una mescolanza que es imposible de negar si queremos entender la verdadera realidad de este país. Para los que vienen de fuera a visitarlo, a veces sin saber mucho de Argentina, otras pensando que conocen los secretos mejor guardados del país, resulta emocionante ver cómo se sorprenden al aprender esas costumbres cien por cien patrias que son casi ley para los argentinos, y que en muchas ocasiones pueden llegar a verse raras desde fuera. Cada país, cada territorio, tiene sus propias tradiciones, pero en este artículo no vamos a hablar de fiestas oficiales ni de la cultura compartida. Vamos a hablar de las costumbres reales de las familias argentinas de a pie.

Y es que conocer un país por sus fiestas y tradiciones más importantes es una manera algo reducida de entenderlo, de pensar que ya lo sabemos todo sobre él. Está claro que un viajero que venga para estar tan solo unos días en territorio argentino no tiene tiempo material para aprenderlo todo sobre nuestro país, pero hay ciertas costumbres que están tan imbricadas en nuestro acervo cultural, en el de las personas de a pie, la gente normal y corriente que no se organiza ni se prepara para este tipo de actos, para estas costumbres, porque las considera parte indispensable de su día a día. Si tienes pensado visitar Argentina y quieres quedar como un buen conocedor de las costumbres más reales del país, seguro que este artículo te sirve como referencia para saber qué es lo que debes hacer… y también lo que debes evitar, porque es igual de importante conocer tanto lo uno como lo otro.

Cultura
Fecha de publicación: enero 20, 2021 · Autor: Alexis Rodríguez

Ir al teatro, una práctica cada vez menos frecuente

El teatro ha sido, desde hace siglos, uno de los entretenimientos más destacados dentro del arte y la cultura, tanto para aquellos que se consideraban cultos y nobles como para los que ni siquiera sabían leer. El teatro, de hecho, les permitía a todos ellos disfrutar de historias divertidas, trágicas o dramáticas, y servía, ya desde la Antigüedad, para expandir los mitos clásicos y contar moralejas al pueblo. Mucho han cambiado las cosas desde aquellos primeros creadores de obras, tragedias y comedias, en la Antigua Grecia. El teatro no pasa hoy por hoy por su mejor etapa, y la situación no parece estar cerca de mejorar. Durante el siglo XX, los diferentes nuevos medios de comunicación, desde la radio a la televisión, pasando por el cine y ahora Internet, parecen haber dejado muy lastrado a este espectáculo milenario.

¿Por qué la gente ya no va tanto al teatro? Es una pregunta que muchos se hacen, al comprobar como año tras año, cada vez hay menos público en este tipo de representaciones, quitando algunas obras que sí que triunfan o géneros como el teatro musical, que sí que parece tener más tirón. El teatro clásico, el de toda la vida, o el de nuevas obras emergentes, se ha convertido en un terreno complicado para poder sobrevivir. La pandemia del Covid 19 parece haber sido la puntilla para un año nefasto, en 2020, donde los teatros tuvieron que cerrar durante meses y al abrir, no pudieron contar con todo el aforo permitido. ¿Es el fin de este arte? ¿Cómo se puede reflotar un espectáculo como este? Vamos a intentar analizar la situación y encontrar los problemas y posibles soluciones.

Cultura
Fecha de publicación: enero 31, 2018 · Autor: Alexis Rodríguez

¿Cómo se gestiona el malestar social?

Un día vino a la universidad el artista Enric Mauri. Explicó a mis alumnos su trabajo; otros artistas han pasado por nuestras aulas (Núria Güell, Francesc Torres, Ignasi Aballí, Nuera Ancarola, Caterina Almirante, Antònia del Río, Gonzalo Elvira, Enric Farrés… no los puedo mencionar todos) y la experiencia siempre ha sido increíble. Explicar el arte y la cultura sólo desde la comodidad del laboratorio teórico es una de las grandes deficiencias de nuestra envejecida universidad.

En un momento de aquella clase, una buena alumna le pregunta por una instalación que Enric tiene en casa suya, un espacio mental, y el artista dice que, con el paso de los años, aquel espacio sólo ha tenido un visitante. Y la clase sonríe. Y, entonces, Enric Mauri dice una frase que me parece un monumento, una epifanía: ‘Tenéis que pensar que, en la inmensidad del mundo, que se acerque a mi taller, a mi espacio, una persona, cien o mil personas es exactamente la misma cosa.’

© Copyright 2024 – LMCBA - Aviso legal - Formulario de contacto
Back To Top